Maxwell Alexandre y la obra de vida de un artista en la favela de Río de Janeiro

Con la agilidad y la velocidad del patinador en línea profesional que alguna vez fue, el pintor brasileño Maxwell Alexandre, de 32 años, ha destacado rápidamente en el mundo del arte. Criado en la favela Rocinha, de Río de Janeiro, donde todavía reside, mostró su obra al público por primera vez en una exposición colectiva en la sucursal en Río de la galería Fortes d’Aloia & Gabriel, en agosto del 2017.

Apenas cinco años más tarde, después de exhibiciones individuales en el Palais de Tokyo, en París, y la Galería David Zwirner, en Londres, tendrá su primera exposición individual en América del Norte en The Shed, el centro cultural en Hudson Yards, Manhattan, hasta el 8 de enero del 2023.

Pardo é Papel: The Glorious Victory and New Power” muestra figuras negras a gran escala dibujadas con audacia, generalmente vestidas con ropa urbana y, a menudo, con cabello rubio decolorado. Alexandre incluye referencias a la cultura local, como los patrones en las albercas inflables, conocidas como “piscinas Capri”, que se encuentran en los patios traseros y en los techos de Rocinha. Prefiere pigmentos económicos y fácilmente disponibles: cera líquida para zapatos, barras de óleo, pintura para paredes y carbón.

Forma parte de un grupo de jóvenes artistas figurativos negros en Brasil que incluye a Antonio Obá, Dalton Paula y Hariel Revignet, y trabaja rápidamente en papel kraft, conocido como pardo, una palabra portuguesa que también tiene un significado racialmente cargado. En una sociedad donde tradicionalmente se ha discriminado a la piel más oscura, los afrobrasileños se referirían a sí mismos como pardo —no negros.

Alexandre estuvo en NY este verano para ver el espacio de exhibición en The Shed. Con uno de los administradores de su estudio, Raoni Saporetti, como intérprete, Alexandre habló sobre su vida y su carrera. Estos son extractos editados de nuestra conversación.

¿Cómo te convertiste en artista?

Antes de empezar a pintar, patinaba. Es una de las cosas más difíciles de trazar en mi infancia, cuando comencé a sentir esta comezón por ser diferente a los demás. En Rocinha les gusta el futbol o el bodyboard y la patineta. Patinar no es popular. Me gustaban los videojuegos y jugaba Sonic Adventure de Dreamcast. Había un erizo negro llamado Shadow y usaba patines futuristas. Me veía a mí mismo como un personaje. Desde que era niño, no quería simplemente conseguir un trabajo, casarme, tener hijos e ir a trabajar todos los días. Una forma de escapar eran los videojuegos.

¿Por qué te identificaste con Shadow?

Un aspecto de que me guste que Shadow sea negro es que cuando era niño no estaba realmente consciente de ser negro. Mi madre decía que nací blanco y me oscurecí. Cuando era niño, dijo, tenía el pelo lacio y los ojos azules. Empecé a ponerme más y más negro, y el cabello comenzó a encresparse.

¿Cómo describirías a Rocinha?

Es una comunidad autocontenida. Puedes trabajar, comer, comprar, hacer todo dentro de Rocinha. En los últimos 20 años, las relaciones laborales la han abierto. La gente trabajaba en un restaurante en Leblon (un barrio de playa acomodado) y abría un restaurante japonés en Rocinha. Los 12 años de gobierno de izquierda también cambiaron las cosas con tantas políticas para la inclusividad de los negros. E Internet comenzó a crear acceso a ideas más universales.

¿Te motivaron estas preocupaciones políticas a retratar personas negras?

No fue una elección política. Era un autorretrato. Soy negro, estoy pintando gente negra. Nunca quise ser un estandarte de identidad de los negros de la favela, pero era mi propia identidad.

¿Hacia dónde se dirige tu obra?

The Shed está mostrando mi nueva dirección. Las primeras pinturas de la sección “Poder Nuevo” tratan sobre la tranquilidad y estar solo con mis pensamientos. En las nuevas pinturas, hay menos cuerpos. Quizá será más pardo, más blancura, y luego habrá cera líquida cubriendo de blanco la tranquilidad y el poder. Se vuelve abstracto, de lo que me gustaría hacer más.

Por: ARTHUR LUBOW

No te quedes solo con esta información.
Lee, explora y profundiza más.
¡Suscríbete ya!

COP $ 900 / MES *

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *