¿por qué el régimen podría fortalecerse?
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Aunque el mandatario estadounidense viene amenazando con hacer lo propio desde hace varias semanas y, de hecho, hay negociaciones en curso de manera paralela, el ataque anunciado por el republicano causa alarma entre expertos y otras voces defensoras de derechos humanos debido a su posible violación del derecho internacional, lo que podría derivar en crímenes de guerra.
Y es que Trump redobló su amenaza con una advertencia tan cruda como inusual incluso para sus propios estándares: “El martes será el día de las plantas eléctricas y de los puentes… Abran el maldito estrecho (las palabras exactas que uso no son publicables) ustedes locos, o van a vivir en el infierno”, escribió en su red social Truth Social tras haber prometido días antes enviar a los iraníes a la “edad de piedra”.
El martes será el día de las plantas eléctricas y de los puentes… Abran el maldito estrecho (las palabras exactas que uso no son publicables) ustedes locos, o van a vivir en el infierno
Donald trumpPresidente de Estados Unidos
La respuesta de Teherán no se hizo esperar. Las autoridades iraníes reiteraron que no cederán ante presiones y defendieron el cierre del estrecho de Ormuz como una medida legítima dentro del conflicto en curso.
Asimismo, este lunes lanzaron nuevos ataques en Oriente Medio y amenazaron con represalias «más devastadoras».
Rescatistas israelíes recuperaron el lunes los cuerpos sin vida de dos personas entre los escombros de un edificio dañado en un ataque iraní en la ciudad norteña de Haifa.
La propuesta iraní para poner fin a la guerra
Entre tanto, las gestiones diplomáticas continúan de manera discreta con mediación de países como India y Pakistán en busca de solucionar una crisis que ya completa varias semanas.
Este lunes, la agencia IRNA aseguró que Irán ha transmitido a Estados Unidos una propuesta para poner fin a la guerra, que rechaza un alto el fuego temporal y busca un fin permanente del conflicto.
La propuesta fue transmitida a través de Pakistán y consta de 10 puntos, entre los que se encuentran el fin de las hostilidades en la región, un protocolo de paso seguro por el estrecho de Ormuz y el levantamiento de las sanciones, de acuerdo con la agencia oficial del país, que dijo haber tenido acceso al documento.
Teherán rechaza así “un alto el fuego y subraya la necesidad de un fin permanente de la guerra que tenga en cuenta sus propias consideraciones”
“Es una propuesta importante, es un paso importante. No es suficiente, pero es un paso muy significativo”, dijo Trump a los periodistas este lunes en la Casa Blanca, y añadió que los intermediarios “están negociando ahora”
No obstante, el principal escollo sigue siendo el control de Ormuz, un punto neurálgico por donde circula cerca del 20 por ciento del petróleo que se comercia en el mundo y cuyo cierre ya está agitando con fuerza los mercados que en la apertura del mercado el lunes superaban los 110 dólares el barril.
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Precios del crudo reavivan temores inflacionarios y golpean a Trump
Ese cierre ha tenido efectos devastadores. Los precios del crudo se han disparado, reavivando temores inflacionarios y golpeando políticamente a Trump en el frente interno.
Aunque el presidente ha sugerido en ocasiones que el impacto recae sobre todo en Europa y Asia, lo cierto es que el encarecimiento de la energía ya comienza a sentirse en Estados Unidos, donde el precio de la gasolina está disparado (4,20 dólares en promedio o un 30 por ciento adicional respecto al precio de hace 5 semanas).
En ese contexto, la retórica del mandatario ha ido en escalada.
Ejercicios militares de Irán en el estrecho de Ormuz. Foto:Redes sociales
Desde hace al menos dos semanas, Trump alterna entre supuestos avances diplomáticos y amenazas de una ofensiva dirigida contra plantas eléctricas, refinerías, carreteras, puentes y otras infraestructuras críticas de Irán.
Aunque el gobernante aseguró estar cerca de un acuerdo con Teherán, el analista de seguridad Danny Citrinowicz consideró que «la perspectiva de un acuerdo negociado con Irán, al menos bajo las condiciones actuales, es casi inexistente«.
¿Qué dice el derecho internacional sobre los ataques con los que amenaza Trump a Irán?
Refinería de petróleo de Shahran, en el noroeste de Teherán, Irán, fue atacada el 8 de marzo. Foto:AFP
El marco que regula este tipo de conflictos, conocido como Derecho Internacional Humanitario (DIH), tiene sus raíces en el siglo XIX, en particular en las primeras Convenciones de Ginebra impulsadas tras las guerras europeas, y se consolidó después de la Segunda Guerra Mundial con los juicios de Núremberg y la adopción de nuevos tratados internacionales.
Su propósito central es limitar los efectos de la guerra, protegiendo a quienes no participan directamente en las hostilidades y restringiendo los medios y métodos de combate.
Entre sus principios fundamentales están el de la distinción que obliga a diferenciar entre objetivos militares y civiles, el de proporcionalidad que prohíbe ataques en los que el daño a civiles sea excesivo frente a la ventaja militar obtenida, y el de necesidad militar que exige que cualquier acción tenga un propósito legítimo en el campo de batalla.
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Las Convenciones de Ginebra, los Convenios de La Haya, los Principios de Núremberg y la propia Carta de las Naciones Unidas codifican estas normas que hoy son consideradas parte del derecho internacional consuetudinario.
Bajo ese marco, ataques deliberados contra infraestructura esencial para la vida civil, como plantas eléctricas, estaciones de agua, hospitales, carreteras o puentes, pueden constituir violaciones graves.
Donald Trump. Foto:EFE.
En determinados casos, cuando se demuestra intención o negligencia grave, esos actos se clasifican como crímenes de guerra. Lo mismo ocurre con ataques indiscriminados, castigos colectivos o la destrucción de bienes indispensables para la supervivencia de la población.
Más de 100 juristas y académicos advirtieron recientemente, en una carta pública que tanto la retórica como las acciones planteadas por la administración Trump “plantean serias preocupaciones sobre posibles violaciones del derecho internacional humanitario, incluidos potenciales crímenes de guerra”.
Entre los firmantes está la profesora de Yale Oona Hathaway que calificó la estrategia como “claramente ilegal y profundamente equivocada” por ignorar totalmente las reglas vigentes.
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Trump asegura que el límite será su propia moral mientras expertos alertan de escalada
El argumento de la Casa Blanca es distinto. Su vocera, Katherie Leavitt, ha insistido en que EE. UU. actúa dentro de la ley, pero al mismo tiempo ha dejado claro que el presidente avanzará “sin titubeos”.
Esa postura se alinea con la visión del propio Trump, quien ha manifestado abiertamente su escepticismo ante las restricciones internacionales. “No necesito el derecho internacional. Mi límite es mi propia moral”, dijo en una entrevista reciente.
Sin embargo, incluso más allá del debate jurídico, los riesgos son numerosos. Uno de ellos es la posibilidad de una escalada mayor. Aunque Trump ha dicho que quiere cerrar este conflicto en cuestión de semanas, los expertos advierten que una ofensiva de esta magnitud podría prolongarlo e intensificarlo.
En Irán, es probable que refuercen la oposición a EE. UU., incluso entre iraníes comunes que han protestado contra su propio gobierno.
“El lenguaje y las acciones de la administración Trump podrían tener consecuencias de gran alcance. En Irán, es probable que refuercen la oposición a EE. UU., incluso entre iraníes comunes que han protestado contra su propio gobierno. No creo que los iraníes se hayan alineado en torno a un régimen profundamente impopular, pero la destrucción de infraestructura y el aumento de víctimas civiles fortalecen la narrativa del régimen de que esta es una guerra contra la nación, y no solo contra sus gobernantes”, advierte en una columna distribuida este fin de semana Karim Sadjadpour, analista del Carnegie Endowment for International Peace.
Es decir, un ataque contra la infraestructura civil podría terminar fortaleciendo al régimen iraní al consolidar una narrativa de agresión externa.
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¿Qué puede pasar a nivel global si EE. UU. decide bombardear Irán?
A nivel global, el impacto también sería significativo. Para los analistas, una campaña de este tipo podría erosionar aún más las normas internacionales diseñadas para proteger a los civiles en tiempos de guerra, ya debilitadas por conflictos recientes en Ucrania, Sudán o Gaza.
En otras palabras, el ultimátum que vence este martes no solo pone a prueba la capacidad de negociación de las partes, también plantea una pregunta más profunda sobre hasta dónde está dispuesto a llegar EE.UU. y qué implicaciones tendría cruzar ese umbral en un sistema internacional que, desde hace décadas, intenta justamente evitar ese tipo de guerra total.
SERGIO GÓMEZ MASERI – Corresponsal de EL TIEMPO -Washington
@sergom68





















