‘Han pasado al modo supervivencia’
Sin embargo, la épica revolucionaria que dio origen al chavismo luce hoy irreconocible frente a un giro de timón marcado por la captura de Nicolás Maduro, heredero del poder tras la muerte de Chávez (2013), el pasado 3 de enero tras un operativo militar estadounidense y desde el cual el pragmatismo económico, una reconfiguración geopolítica con Washington y la sombra de la justicia internacional sobre la cúpula actual parecen estar cambiando el norte.
Lo que inició como una retórica antiimperialista feroz ha mutado en una necesidad mutua de estabilidad desde que Maduro está pasando sus días, junto con su esposa Cilia Flores, en una cárcel federal de Nueva York.
El petróleo venezolano: la hoja de ruta de Estados Unidos y Venezuela
Tras años de sanciones y aislamiento, el 2026 consolida un acercamiento con Estados Unidos que pocos habrían vaticinado. La Casa Blanca, priorizando la seguridad energética y la contención migratoria, ha pasado de las «sanciones máximas» a una mesa de diálogo permanente, reconociendo de facto que la influencia de Caracas es clave para el equilibrio regional.
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Vida diaria en Venezuela Foto:AFP
El cambio más radical se observa en la columna vertebral del país: el petróleo. La ley de Hidrocarburos, que en tiempos de Chávez blindó la mayoría accionaria del Estado, ha sido flexibilizada para permitir una participación mayoritaria del capital privado y extranjero, todo esto presionado por Estados Unidos.
La urgencia de inversión técnica ha obligado al Ejecutivo a ceder el control operativo de los campos a multinacionales, pero también a decirle adiós al «Estado todopoderoso» ha dado paso a un esquema de asociaciones donde el sector privado dicta el ritmo de la producción, pero también la Casa Blanca.
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Quizás el punto de inflexión más dramático en este aniversario es la situación de Nicolás Maduro. Con el actual escenario de detención y procesos judiciales que enfrenta el mandatario, el chavismo se encuentra en una fase compleja.
«El 4 de febrero ya no se celebra como el inicio de una revolución socialista, sino como el día que permitió al grupo actual acceder a un poder que hoy defienden con herramientas capitalistas«, dijo a EL TIEMPO una fuente ligada al partido de Gobierno.
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El costo simbólico de que el chavismo acabe con discurso antiimperialista
Para el politólogo Daniel Arias, la estructura de gobierno pareciera que “ha pasado a un modo supervivencia en el cual han decidido sacrificar su activo estratégico más importante que es el discurso antiimperialista” con el fin de mantenerse en el poder.
Todo esto, según Arias, tiene un costo simbólico e ideológico “sumamente grave” porque están “entregando todas las banderas propagandísticas a cambio de comprar tiempo para mantener la supervivencia operativa del gobierno”.
Y es que el descontento no solo ha surgido en los ciudadanos conocidos como el chavismo de base, es decir, todos aquellos que forman parte de las estructuras locales del Partido Socialista Unido de Venezuela.
La molestia también se siente en aquellos que poco a poco se han alejado de la revolución aunque siguen defendiendo a Hugo Chávez, como es el caso del exministro Elías Jaua, quien en días reciente en un foro cuestionó lo que él considera una “ocupación” por parte de Estados Unidos.
La encargada de Negocios de EE. UU. en Venezuela, Laura Dogu, con su equipo en Caracas Foto:@usembassyve/X
“Nosotros somos un país ocupado militarmente, no vemos a los marines en las calles pero tenemos una ocupación naval, aeroespacial y electrónica sobre nosotros” dijo Jaua.
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Y es es que las órdenes de la Casa Blanca pareciera se han ido cumpliendo progresivamente y se las recuerdan a Caracas con frecuencia. El lunes, Rodríguez y Laura Dogu, encargada de negocios para Venezuela, sostuvieron una reunión en el palacio de Miraflores.
El canciller venezolano Yván Gil aseguró que en el intercambio se acordó que Félix Plasencia sería el representante diplomático de Venezuela en EE.UU. y que la conversación con Dogu sirvió para iniciar una agenda de trabajo que involucra el abordaje de las diferencias y controversias históricas entre EE. UU y Venezuela. Además, “hemos hecho un repaso de la agenda de paz y de respeto”, dijo Gil.
Sin embargo, la cuenta en X de la embajada estadounidense en Venezuela resaltó que la delegación estadounidense reiteró en la reunión “las tres fases que el secretario Marco Rubio ha planteado sobre Venezuela: estabilización, recuperación económica y transición”.





















